El corazón de mi vida
Nadie está hecho para mí. Nadie está hecho para nadie. Uno tiene que hacerse a los demás. Me consta que una pareja se hace a sí misma, se compensa, se deshace y se rehace... También una amistad... No hay diferencia entre un amante y un amigo, excepto, claro, por la cuestión sexual. Muchas veces he sentido las ganas de besar a un amigo. De mirarle a los ojos y decirle: "Te quiero tanto", y entonces abrazarlo y besarlo con gran pasión. Constantemente lo imagino. Tengo atorado en mi interior el fuerte deseo de entregar mi corazón a quienes amo: a mi pareja, a mis amigos. Esa línea intangible, invisible, para mí no existe ni existirá jamás. Por rebasarla es que he sufrido unas cuantas veces. Pero es que así soy, es mi naturaleza y no la puedo cambiar. Sólo una vez me he atrevido a ir más allá de esa línea imaginaria, y a pesar del colapso ocurrido en mi vida, nunca cambiaría ese momento por absolutamente nada.Es por eso que no termino de buscar. Tengo amor de pareja, y busco amor de amigos, porque tengo mucho que ofrecer, y ciertamente un gran vacío que llenar. Es querer iniciar el movimiento a un ciclo de dar y recibir constante que durante mucho tiempo ha permanecido apagado. Es un motor que no cesa en su insistencia porque yo presione el botón de encendido. Varias veces lo logra, pero al poco tiempo se detiene porque alguien más aprieta el botón de apagado, o yo mismo lo ahogo para que no gire más. No sé cuánto tiempo durará con este trato. Lo que sí sé es que no me importa. Esos momentos, por pequeños que sean... me dan felicidad.
2 comentarios
PeteR -
Leonardo -