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PeteR

Sin parar

¡Vamos, Pete! ¡Tose con más fuerza! Desgarra esa garganta dolorosa como si intentaras sacar algo más que flemas. ¡No te detengas! En una de esas seguramente saldrá sangre y, con suerte, también lo hará tu cerebro. ¡No pares de toser hasta expulsar todo lo que tienes dentro! ... Y si notas que te cuesta trabajo respirar, no hagas nada para evitarlo. Déjate llevar. Asfixia tus emociones y explota cada una de tus células. Entonces tu corazón dejará de latir, y no te tendrás más nada de que preocuparte.

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