Blogia
PeteR

Entre las patas

Ayer fue un día extraño. Me dejé llevar por el morbo y el vicio, pero también compartí y sentí cariño del bueno. Ayer experimenté, tal vez, lo que una madre puede sentir después de que daña a su hijo. Sentí lo que es dejarse llevar por una adicción y adentrarse en el mundo del egocentrismo, sin mirar atrás, sin mirar a los lados. Y luego llevarse a alguien "entre las patas".

Finalmente obtuve lo que mi ego quería. El momento de satisfacción pasó más rápido que el nuevo Mazda que anuncian en la tele. ¿Y luego qué? ¿Y luego qué queda?... Simplemente "meter la cola entre las patas", reflexionar y preguntarme a mí mismo por qué. Entonces realmente me doy cuenta de la falta de control mental y emocional que me inunda ocasionalmente. ¿Algún día seré capaz de permanecer plenamente consciente?... No es mi objetivo. No debería ser el de nadie, lo sé. Esto sencillamente se trata de hacerlo, de practicarlo día con día, hasta que en algún momento sea tan simple como respirar.

Borrón y cuenta nueva. Ayer aprendí que no quiero nada ni nadie "entre las patas".

0 comentarios