10 minutos
... y sigo esperando a mi osito que no ha regresado de trabajar. En cualquier momento escucharé el ruido del portón al abrirse, nuestro hijo correrá a la puerta y moverá incesantemente la colita. Yo sonreiré y esperaré a recibirlo, con los brazos abiertos y dispuesto a darle muchos besos de bienvenida.
Ya sólo quedan 9 minutos :)
0 comentarios