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PeteR

Momento

Sólo existe ESTE momento. El pasado NO es ya, y el futuro NO es ahora. Tampoco lo son esas lucubraciones constantes de mi mente, ni los sueños y alucinaciones que tratan de solapar mi doliente necesidad imaginaria. Sólo existe ESTE instante, que ES el que importa, que ES el que cuenta. El antes ya fue y no será más, el será no es todavía ni siquiera se sabe si será, así que, ¿para qué perder el tiempo? ¿para qué pensar y pensar en lo incierto?... Dar sin esperar recibir. Simplemente vivir este segundo. Eso es lo que quiero. Eso es lo que hago. Eso es.

La vida es más que eso

Sí, la vida es más que eso. Es una carrera que me exige al máximo la aplicación de todos los sentidos, es sentir que el viento helado entra por mis poros y cristaliza cada gota de sudor hasta que finalmente hacen sangrar mi piel, con gotas que se escurren a lo largo del cuerpo. Entonces tengo dos opciones: seguir adelante o darme por vencido. Seguir adelante he decidido, y correr aún más fuerte hasta el límite de mis capacidades, mientras harto mis oídos con música dance a todo lo que da. Continúa mi carrera con indecisos pasos de baile, y sacudiendo cada extremidad, intentando liberar esa indeseable energía negativa que en mi interior reside. Entonces me libero, y río, y lloro, me carcajeo y me entristezco. La vida es más que eso. Mi vida es más que eso. Y cuando finalmente logro la felicidad en mi interior, a la vuelta de esa tan concurrida calle que ha visto mi alma pasar tantas veces, encuentro nuevamente las lágrimas que emanan al exprimir mi corazón con reproches elocuentes y cariño abrasador. Y otra vez no sé quién soy... Pero la vida no es sólo eso. La vida es más que eso. Y lo digo yo.

Buena suerte en el juego...

...¿mala suerte en el amor?

Hoy me he ganado un viaje a Cancún por cuatro días y tres noches. Jamás había obtenido un premio de este tipo. ¿Será acaso debido a la situación por la que estoy pasando?... Es curiosa la coincidencia. El detalle ahora es que no tengo con quién ir al viaje. Entonces, ¿de qué sirve?... Bueno, uno nunca sabe qué pasará en algunas semanas. Así que tal vez pueda ir acompañado de un amigo o, ¿por qué no?, de alguien más cercano.

Mi vida está cambiando sutilmente, pero en ocasiones da giros estrepitosos que me desbalancean. Ahora mismo este es un intento por no pensar en lo que al otro lado de mi corazón y mi mente puede estar ocurriendo. Debo ser paciente. Debo ser fuerte.

... Y para variar, quiero un enorme y tierno abrazo. ¿Quién me lo puede dar?

No llores por haber perdido el Sol...

... porque las lágrimas te impedirán ver las estrellas.

Tengo arrugada el alma y oprimido el corazón. Y sin embargo hago lo posible por mantener la fortaleza y no perderme tantas otras cosas bellas de la vida. Es hora de ver de qué esta hecha mi persona; de medir mis capacidades antes escondidas. Es hora de ver otros ángulos de este mundo; de atreverme a ir hacia lugares antes para mí desconocidos.

"Despacio, que tengo prisa" Hoy respiraré profundo, y exhalaré suave y lentamente durante el día. Dejaré todo en las apacibles manos de Dios.

Abrázame

Extraña sensación es esta de la libertad. Acompañada de la opresión y vacío en mi interior, es más difícil de asimilar. Mi corazón no sabe qué hacer. Es la primera vez que no tiene su inamovible soporte. Por un lado emana la emoción de conocer y tener nuevas experiencias. Por el otro no deja de fluir el más puro y bello sentimiento de arraigo a lo que se ama. También están presentes la incertidumbre y la soledad. Sin embargo, a pesar de tal combinación de sensaciones, permanece la luz de la razón, que me ha permitido mantener cierto equilibrio.

Estoy ahora en manos de mi mente. De la mente meramente consciente y funcional. Será hasta que mi corazón se estabilice, supongo. Mientras tanto me refugio en los corazones de quienes tengo cerca. Los abrazo y les doy lo mejor de mí. He perdido la práctica, pero definitivamente lo poco que he podido recuperar ha sido sumamente gratificante.

Estoy, como siempre, en manos de Dios... Por favor, abrázame y no me sueltes.

Porque...

Porque...

... ayudar es AMAR.

Nada

Nada. No pasa nada. Déjenme en paz. Ya no me lean más. Si yo no me entiendo, ustedes menos lo harán.

 Nada. Simplemente nada.

 :(

 Adiós.

Ahora

Mañana no existe. Así que, Pete, ya deja de pensar en el futuro. Te agobias por algo que no ha sucedido, ¿y para qué? Mejor disfruta tu momento ahora. Ya será otro día cuando tengas que preocuparte de esos asuntos, y no pasará gran cosa más que lo que tenga que suceder. Hay que cambiar ese chip mental. Hay que ajustarlo para vivir el ahora.

Precioso

Siempre lo he sabido, pero en estos días lo he confirmado. He tenido la fortuna de estar al lado del ser humano más bello que el universo puede dar. A pesar de las circunstancias por las que estamos pasando ahora, ha puesto todo su empeño en ser optimista como yo le he pedido. Sé que no puedo estar seguro de que siempre será así. No puedo descartar que la situación pueda descomponerse. Sin embargo quiero permanecer positivo; ya el tiempo dirá. Por lo pronto le agradezco enormemente a Dios el que me esté dando la oportunidad de llevar de la mejor manera lo ocurrido. Y más aún, el que él esté bien, tranquilo y contento a pesar de todo. Eso es lo único que deseo y le pido con todas mis fuerzas a Dios. Daría mi vida por él, para que siempre esté lleno de vida y felicidad.

Gracias Dios. Gracias, precioso; eres lo más importante para mí :)

Así sea

El evento que tanto me temía, que constantemente evitada y que, a pesar de intentar siempre reprimirlo, sabía que iba a suceder, finalmente... ocurrió. Mi universo se ha hecho tan pequeño como un átomo y expandido como el infinito espacio. Todo ha ocurrido serenamente, dentro de lo que cabe. Yo, lo único que deseo es que él esté bien, tranquilo, contento y lleno de vida. No me importa nada más.

Dios, por favor, te ruego que Así Sea.

Sólo...

Sólo...

... se vive una vez.

Sólo una vez.

Una vez.

Una.

¡Al carajo todo! Aquí y ahora. Porque este momento jamás se repetirá. Y el día que me muera diré: "Sí, ¡y qué! Lo hice... Sólo se vive una vez".

Veré con el corazón

Cierro los ojos e imagino un mundo feliz. Mi mente se separa del cuerpo, y sólo veo titilantes y amorfas imágenes de colores a mi alrededor. Permanecer así es una opción, aunque tal vez no la más conveniente. ¿Quién puede andar por el mundo con los ojos cerrados?... Podríamos pensar que un ciego, pero éste finalmente logra ver con el corazón. Quien decide cerrar los ojos y además el corazón, entonces no tiene mucho qué hacer en este mundo. Yo he cerrado los ojos, sólo para descansar la mente, para liberarla y dejarla viajar a donde mi cuerpo se niega permitirle. Es entonces cuando se percata de que es un ente completamente separado de aquél físico limitado, pero que es este último quien posee al corazón.

He cerrado los ojos, y he abierto una puerta en mi interior que daba ya por clausurada. No pienso empujarla para sellarla de nuevo ahora. Tampoco abriré los ojos: veré con el corazón.

Lo busco, lo busco, pero...

"El que busca, encuentra" dicen. Espero que tengan razón. Me aferraré a esta frase en los siguientes días. Mi búsqueda será diaria y constante. La combinaré con "El que persevera, alcanza"... Ahora que lo pienso sería bueno que consiguiera un tercer dicho. ¡Tal vez así lo logre más rápido! :O

Loco por... ¡¿qué?!

¿Otra vez Loco por Mary en la televisión? ¿Qué no se cansan de repetir y repetir eternamente esas tontas películas?... ¡Y tú cállate, celular del demonio! ¡Ya sé que se te está acabando la pila!...

Ahora podré dormir, ya saqué mi furia del día :D

El Tacto

"No te aferres a nadie ni nada material", me ha dicho él. Pienso que tiene toda la razón. Si alguna vez pretendo ser completamente feliz (o mejor dicho, mayormente feliz), debo asimilar que nada terrestre puede dármelo. Eso es un problema, especialmente porque me hace extremadamente feliz el contacto físico: un largo abrazo, un tierno beso, una infinita mirada, una interesante charla, el olor del cuerpo cercano. Sin embargo, pareciera que mi sentido del tacto jamás se saciará. A Dios no lo puedo tocar. Sí lo puedo sentir, pero no tocar. Entonces siempre me faltará algo. ¿Podría vivir únicamente con lo espiritual?... Algunas pocas veces he pensado que sí, pero hoy me doy cuenta de que necesito sentir ese intercambio de emociones físicas. Entonces vuelvo a lo mismo... Espero, en una de estas, convencerme a mí mismo de qué es lo que quiero en esta vida y qué debo hacer para alcanzarlo. Por lo pronto sé que quiero tocar... Ahora me resta pensar cómo lograrlo.

Detrás de las tarjetitas

Detrás de las tarjetitas

Lo intenté: tomé una tarjeta comodín y la sobrepuse a una tarjeta de preguntas. Deslicé la primera sobre la segunda hasta descubrir la frase: "Fue rector de la UNAM en 1968 y se le recuerda por su gallarda defensa de la autonomía de nuestra Máxima casa de estudios". Sólo acerté decirme: ¡¿Uuuuuuh?!... ¿José Vasconcelos? :S (sabía que no era la respuesta correcta, claro, pero hice el esfuerzo)... Entonces la deslicé un poco más abajo hasta descubrir las opciones múltiples. Y allí, en el inciso B, estaba el asterisco, indicando la respuesta: Javier Barrios Sierra. ¡Diooooooos! ¡Devuélveme a mi antiguo maratón! Así no puedo jugar :(

Coloqué las tarjetas en su lugar. Tomé la tapa y cerré la caja para no abrirla más. Tal vez su momento llegue nuevamente el día de mi cumpleaños. Cuando un milagro haga aparecer la ficha de la ignorancia, y las respuestas se pasen... detrás de las tarjetitas.

Sin parar

¡Vamos, Pete! ¡Tose con más fuerza! Desgarra esa garganta dolorosa como si intentaras sacar algo más que flemas. ¡No te detengas! En una de esas seguramente saldrá sangre y, con suerte, también lo hará tu cerebro. ¡No pares de toser hasta expulsar todo lo que tienes dentro! ... Y si notas que te cuesta trabajo respirar, no hagas nada para evitarlo. Déjate llevar. Asfixia tus emociones y explota cada una de tus células. Entonces tu corazón dejará de latir, y no te tendrás más nada de que preocuparte.

Millones de pixeles

Tenía el jarabe para la tos a un lado de la laptop. En su desesperación por dejar de ser él mismo fue lo primero que se le ocurrió. Tomó aquel botecito color rojo y bebió su contenido hasta el fondo, sin dejar una sola gota. En seguida ocurrió la reacción que esperaba: aquel líquido fue el veneno que descompuso su cuerpo en minúsculos pixeles brillantes, de diferentes y radiantes colores. Cada átomo levitaba sobre los rayos de luz que despedía la pantalla del televisor. No podía ser de otra manera: pronto, cada uno de ellos se disparó a cada rincón de la habitación. Producían chispazos destellantes seguidos de sonidos muy agudos. Cada parte de lo que alguna vez fue su cuerpo tenía la intención de salir a como dé lugar de aquel lugar. Había llegado el momento de ser libre. Si no lo pudieron ser cuando todos eran uno, ahora podían lograrlo divididos en fracciones insignificantes. Nada, pues, les impedía escapar de lo que antes fueron. Ahora perseguían el sueño que tanto habían anhelado. Brillar, gritar, moverse a gran velocidad sin importar nada más; sin pensar, simplemente vibrar. Volar sobre las nubes; de ahí hasta las estrellas. Luego regresar y, sin parar, recorrer el mundo entero. Experimentar ser alguien más; tocar, oler, besar a quien su amor querían entregar. Sin remordimientos, sin malos pensamientos; sin restricciones ni temor a ser descubiertos. Eso es lo que tanto querían. Lástima que no había vuelta atrás. Una vez separados sólo les quedaba el mismo destino: disfrutar un día más, antes de que la luz de los pixeles se apagara y dejaran de existir. Valió la pena ser divididos para llenar sus corazones con tan reducidos momentos de alegría y libertad. No había cabida para el arrepentiemiento. Tal vez fue algo que pudieron bien hacer con antelación. Pudieron, tal vez, haberlo logrado estando aún unidos; y entonces haber gozado mucho más tiempo la felicidad.

Así es la vida. Viviré unido a mis convicciones y falta de decisiones, hasta que llegue el momento de explotar en mil pedazos... y, tal vez, tenga la oportunidad de ser por unos momentos libre y completamente feliz... No sé si habrá valido la pena. No sé. No sé siquiera que pasará mañana o a principios del próximo año. Sólo sé que me partiré en millones de pixeles y, entonces, moriré.

Quiero...

Abrazarte... ¿Por qué estás tan lejos? :(

¿Y la ignorancia?

Ayer me compré el juego de mesa: Maratón. Me emocioné mucho; lo abrí... y no encontré la ficha de la ignorancia. Luego me di cuenta de que ahora se ve la respuesta cuando se lee la pregunta... Que trauma, ahora no podré jugar yo solo maratón. Con eso de que están escasos los amigos para jugar y platicar... ¿ahora qué haré?... Ya ni conmigo mismo puedo divertirme. Al menos al rato iré con V al supermercado a comprar. Será lo más divertido de este aburrido día.

¡¿Dónde estás maldita ignorancia?!