Blogia

PeteR

Not found

www.sebuscanamigos.com/chat/search:alltheweb

.
....
........
.............. "Not found!"

:(

Más de lo que pensabas

Usualmente, cuando manejo de regreso a casa por el perifécio, lo hago solo. Sin embargo, desde hace unos días dos compañeros del trabajo me acompañan. Obviamente lo hacen porque puedo dejarlos cerca de sus casas. La verdad es que la primera vez lo hice con la intención de ayudarlos, e incluso me desvié de mi ruta para dejarlos más cerca, pero al darme cuenta que se volvería costumbre y no podía negarme, empecé a hacerlo por obligación. El primero a quien di un aventón es el diligenciero. Un "chavo" de 39 años, casado y con hijos, que no se cansa de contarme su última aventura con una mujer que conoció en un antro hace unas semanas. El segundo de ellos que se unió recientemente a la ronda es el almacenista de la empresa. Un señor que sabe más la lengua maya que el idioma español. Una persona realmente humilde; y no lo digo por la pobreza que lo rodea, que es evidente, si no porque realmente tiene un gran corazón. Me ha contado que además de trabajar para la compañía, los fines de semana se dedica a meserear en fiestas de quince años, bodas o cualquier otro evento similar. Lo tiene que hacer para sostener a su familia, porque de otro modo simplemente no podría. Se desvela, apenas se alimenta correctamente y se limita en muchas cosas materiales para poder darle de comer a sus hijos... Hoy, siendo la segunda vez que le hago el favor de llevarlo a unas cuantas cuadras de su casa, me dijo: "Gracias Pete. Toma, para los chescos", mientras estiraba su mano cerca de la mía. En un inicio no entendí, pero enseguida me percaté de que me estaba dando cinco pesos por el favor que yo le estaba haciendo. "No, Julio, ¿cómo crees? Lo hago con gusto y no me tienes que dar nada a cambio". "Bueeeno, ok, gracias Pete. Nos vemos mañana". "Nos vemos Julio, que estés bien"...

Gracias, Julio, me has dado mucho más de lo que pensabas.

www.sebuscanamigos.com

www.sebuscanamigos.com

Tantas almas conectadas a internet, y yo aquí tan solitario. Soy un granito de arena perdido en este cibermundo, deseoso de encontrar otro granito de arena con quién platicar. La ausencia de actividad social en mi mundo real es cada vez mayor. Sin embargo, hace unos días tuve un atisbo de socialización. Fue muy grato conocer gente nueva, especialmente si son de carne y hueso, y no de bits. Haré lo posible porque este sea el inicio de algo más que un encuentro amistoso. Hoy tal vez debí atreverme a llamar e invitar a salir a alguien. Procuraré que el transporte no sea problema la siguiente ocasión. Por lo pronto me acompañarán estas teclas y las del control remoto del televisor... Mis únicas amigas disponibles por ahora.

¡Clic!

Suerte

Un día menos para llegar al viernes. Ninguna oferta interesante de empleo en internet. Lo más interesante y satisfactorio fue el bench press. Ya veremos mañana. ¡Suerte, Pete!

Ángel

Gracias, mi ángel, por estar tan cerca de mí, escucharme y hacerme ver que soy un hombre querido y muy afortunado. Perdona mis momentos de insatisfacción y rabia. Te quiero.

Sentirme vivo

Mi ángel, por favor ayúdame a aceptar las cosas que no puedo tener o hacer; a aceptar las cosas que no puedo cambiar; a no desesperarme por los límites que yo mismo me impongo por tratar de ser un hombre respetuoso. Siento que ya no puedo más, mi ángel. Siento que la vida es muy corta y que debería disfrutarla al máximo. Ayer por eso quería ser un cabrón. Sé que no es esa la manera correcta. Pero entonces, dime tú, ¿qué debo hacer?

No me dejes, mi ángel.
Quiero sentirme vivo.

Sin dejar rastro

Ya estoy harto de ser tan buena persona. Quisiera ser un cabrón, un maldito, un hijo de... que no me importe los sentimientos de los demás. Hacer y deshacer mi vida, ignorando la de quienes me rodean, únicamente para satisfacer mis emociones. Sé que estoy exagerando, pero en estos instantes lo deseo. Deseo no ser tan cuidadoso en evitar que se molesten por ser quien soy y como soy, por lo que digo o no digo... Quiero explotar, reventar, partirme en pedazos que no se puedan reparar. Quiero desaparecer y dejar de ser. Quiero morir sin dejar rastro.

Gracias

Es realmente liberador poder hablar con alguien sabiendo que no tienes que ocultar tu preferencia sexual. Gracias a la vida por eso.

Aquí y Ahora (una vez más)

Ya entendí por qué estos últimos años Dios ha intentado acercarse a mí con mayor insistencia. Pronto habrá cambios en este nuestro mundo, tan grandes, tan graves y catastróficos, que quien no esté cerca de Dios sufrirá y morirá. Aún hay tiempo. Debo esforzarme y vencer la costumbre para hacer lo que tengo que hacer, Aquí y Ahora.

Yo te quiero más.

Yo te quiero más.

Dicen que el teléfono se hizo para acortar distancias, y no para alargar conversaciones. El domingo en la madrugada no me importó la distancia, y deseé extender infinitamente la conversación. Hay reducidos eventos en esta vida que me llenan de golpe y hasta el tope de entusiasmo; y uno de ellos ocurrió entonces. Escuchar de viva voz a tan Querido Amigo no tiene para mí comparación; especialmente si las circunstancias han impedido que sea con mayor frecuencia. No me importa estar dormido y tener que espabilarme; no me importa estar cansado, ojeroso y adolorido, porque para él siempre estoy dispuesto. Disfruto tanto escucharlo que me es difícil reaccionar y responder rápida y coordinadamente. Es como si el cerebro se me achicara con cada latido expansivo del corazón. Mi reducida materia gris no puede entonces comprender cómo es que tan bello ser humano esté platicando conmigo. Únicamente acierta en afirmar que soy afortunado, y se hace a un lado para que el sentido auditivo no se pierda ni una sola vibración y lleve éstas directamente al centro de mi alma. Al final es ahí donde reside todo lo que mi Querido Amigo me ha dado.

Yo te quiero más.
Gracias, Mi Amigo.

Pesadillas.net

Estoy de nuevo en mi racha de pesadillas diarias. No sé por qué las tengo, pero tal vez sea que algo me preocupa. ¿Qué será?... Probablemente el estrés de afrontar todos los días una doble vida: mostrar un rostro y ocultar otro. O podría ser que la imposibilidad de escapar de la monotonía del trabajo y mi vida en general obliga a mi mente a soñar de esta manera: acuchillando gente o huyendo de narcotraficantes asesinos. Tal vez sólo sea mi hipocondría: ese tumor cerebral que no me deja en paz desde que casi me rompo la cabezota por tercera vez: ni una sola gota de sangre, ni una sola puntada; no puedo tener tanta suerte, ¿o sí?... Probablemente es el cantar de ese grillo que desde hace unos días se le ocurrió radicar en mi cuarto y que no se cansa de hacer ruido toooooooooda la noche.

Espero no tener pesadillas hoy. Y si las tengo espero al menos que el malo sea Julian McMahon, el que interpretó a Dr. Doom en Los 4 Fantásticos. Oooh sí, me dejaría atrapar en sus pesadillas.net

Ciberbot

Tengo un amigo en internet que ya no sé si es mi amigo. Yo creo que sí porque me dijo alguna vez que me tenía un cariño especial y que daría la vida por mí, pero últimamente me ha hecho dudar. Cada vez que abro su ventanita cruzamos algunas palabras y luego me dice que se tiene que ir. Lo conocí en un chat de juegos. Él me pidió que lo agregara al messenger. Era muy humano entonces, ahora es como un robot. Estoy sospechando que siempre ha sido un ciberbot, pero en un inicio no noté la diferencia. Pero entonces, ¿cómo podría explicar las veces que lo vi por la webcam? ¿cómo podría explicar el archivo de voz que me envió por e-mail?... Tal vez es un ciberbot muy avanzado que está programado para dar amor, pero que si detecta reciprocidad entonces su sistema de protección lo limita. Tal vez es tan avanzado que se ha dado cuenta de que yo siento un gran amor por él, y que eso ya no puede ser, ¡porque él es un ciberbot! ¡Ahora entiendo porqué no quiso darme su número telefónico para saludarlo ni su dirección para enviarle una postal! ¡Por que es virtual! ¡Porque no existe! ¡Porque está creado de ceros y unos!

No importa. Aún así lo quiero. Tal vez algún día me suceda como en la película de Disney de hace años: Tron. Seré absorbido por esta laptop y entonces podré conocerlo y darle un gran abrazo cibernético.

Alt+F4

El corazón de mi vida

El corazón de mi vida

Nadie está hecho para mí. Nadie está hecho para nadie. Uno tiene que hacerse a los demás. Me consta que una pareja se hace a sí misma, se compensa, se deshace y se rehace... También una amistad... No hay diferencia entre un amante y un amigo, excepto, claro, por la cuestión sexual. Muchas veces he sentido las ganas de besar a un amigo. De mirarle a los ojos y decirle: "Te quiero tanto", y entonces abrazarlo y besarlo con gran pasión. Constantemente lo imagino. Tengo atorado en mi interior el fuerte deseo de entregar mi corazón a quienes amo: a mi pareja, a mis amigos. Esa línea intangible, invisible, para mí no existe ni existirá jamás. Por rebasarla es que he sufrido unas cuantas veces. Pero es que así soy, es mi naturaleza y no la puedo cambiar. Sólo una vez me he atrevido a ir más allá de esa línea imaginaria, y a pesar del colapso ocurrido en mi vida, nunca cambiaría ese momento por absolutamente nada.

Es por eso que no termino de buscar. Tengo amor de pareja, y busco amor de amigos, porque tengo mucho que ofrecer, y ciertamente un gran vacío que llenar. Es querer iniciar el movimiento a un ciclo de dar y recibir constante que durante mucho tiempo ha permanecido apagado. Es un motor que no cesa en su insistencia porque yo presione el botón de encendido. Varias veces lo logra, pero al poco tiempo se detiene porque alguien más aprieta el botón de apagado, o yo mismo lo ahogo para que no gire más. No sé cuánto tiempo durará con este trato. Lo que sí sé es que no me importa. Esos momentos, por pequeños que sean... me dan felicidad.

"Pon a rodar tu vida"

"Pon a rodar tu vida"

Lunes 08/08 01:00AM

"Cuando me di cuenta estaba vivo. Vivo para siempre de verdad..." Así dice la letra de la canción de un comercial de televisión de la Ford. Hoy (o sea, ayer domingo) me la pasé viendo la caja absorbe-cerebros durante casi todo el día. Lo más rescatable fue esa frase que me ha hecho reflexionar. No necesitaba demasiado. Siempre estoy pensando en lo que está mal en mi vida, y siempre termino convenciéndome a mí mismo de que soy afortunado de ser quien soy y de tener lo que tengo. A pesar de tantas veces que he llegado a esa conclusión, una y otra vez caigo de nuevo en el pensamiento negativo. Sí, estoy en busca de algo; de alguien. De ese algo y ese alguien que veo cuando cierro los ojos y lagrimo mientras conduzco de regreso a casa por las mismas calles de todos los días.

Hoy ha resonado con más fuerza en mi interior el entusiasmo por estudiar una carrera nueva. Mi vida necesita un gran giro en ese sentido. Necesita una ilusión y las ganas de hacer las tareas por gusto y no por obligación o necesidad. Cada día que pasa envejezco. Este año cumplo treinta, así que no me queda mucho tiempo para meter el cambio de velocidad. "El que quiere puede", me han dicho. Tendría que renunciar a mi trabajo actual y buscar uno que permita un horario flexible. No podría darme el lujo de no trabajar. No tengo ahorros, pero sí gastos.

Quiero ser libre. Libre física y mentalmente. Quiero ser YO sin que me importe lo que piensen de mí. Quiero tragarme los miedos, y los que sean tan grandes que no pueda tragar, quiero escupirlos lejos, muy lejos.

No sé dónde voy a parar. "Cuando me di cuenta estaba vivo. Vivo para siempre de verdad..."

Gym

Te escuché por teléfono, y lo primero que pensé fue: "Claro que eres. Tu tono de voz te delata, y ni qué decir de tu comentario. Ya te conoceré". Con trémula y tímida voz me comentaste por teléfono que me pusiera guapo en el hotel, para luego encontrarnos en el trabajo. Desde luego no lo tomé como una insinuación, si no como un simple comentario social con un toque de comicidad. A mi llegada te observé. Primero saludé a tu compañero de trabajo; luego te vi entrar. Supuse que eras tú, pero no te presentaste, así que no pude estar seguro hasta que decidí presentarme yo. Me estrechaste la mano con delicadeza, y dirigiste tu mirada lejos de la mía. Me contaste que eres paisano y que migraste en busca de trabajo. Me caíste muy bien, aunque noté ciertas expresiones rudas en ti. No tardamos en encontrar un tema en común: el gym. Después de intercambiar rutinas, recetas, suplementos alimenticios y revistas de fitness, quedamos en que te acompañaría al gym al salir del trabajo. Tuve que ir a comprar pants y playera (ajustada y sin mangas, claro) para ir presentable, aunque me dijiste que no podía esperar mucho de la gente y las instalaciones, ya que eran muy sencillas, así que no importaba ir bien vestido, además de que nadie me conocía. Yo sólo pensé: "Jamás. Siempre he de ir presentable al gym". Logré encontrar ropa en uno de mis colores favoritos: el negro. Fui al hotel a cambiarme y después salí caminando por las pequeñas calles en busca del gym. Ya no tuve que hacer rutina de calentamiento, fue suficiente la caminata que hice tratando de encontrar el minúsculo lugar. Por fin, el "punchis punchis" lo delató y entré. Me viste, te vi... y te vi, y vaya que te vi. Lo primero que acerté decirte fue: "No, pues sí se nota que ha resultado el ejercicio. No parecía que estuvieras tan mamado (fortachón, pues), pero ya veo que sí". Sólo te carcajeaste y de nuevo mostraste tu tímida mirada. Me mostraste el lugar y explicaste tu rutina. En ese momento he de confesar que estaba atontado. No reaccioné lo suficientemente rápido porque la idea era hacer tu rutina juntos. Así que opté estúpidamente hacer la mía, diciéndote que yo empezaba con pecho y no con brazos. Aún así la pasamos bien. Cada quien a lo suyo, con comentarios esporádicos... Hasta que supongo que tomaste confianza y... y... y... Sí... mencionaste a las féminas. ¡Pero por qué!, ¡no podía ser!, ¿me había equivocado?... Ya no lo sabré. Dieron las 10:30pm y éramos los últimos allí. Reforcé mi convicción de que eres una buena persona cuando me hablaste de la lectura, de los libros que te gustan. Y más aún entendí lo que en ti había escuchado desde un inicio, con el temblor de tu voz por el teléfono, cuando me hiciste ver tu acercamiento con Dios.

Con este último pensamiento me quedo. Ojalá tenga la oportunidad de volverte a ver. Quién sabe, tal vez, en un gym.

Hueva

Hoy me ha valido un pito casi todo. Tuve ganas de renunciar a mi trabajo, no sin antes decirle al "subgerente" del departamento: "¿Sabes qué te falta, MC?... ¡Que chiiiiiiiiiingues a tu madre!", y entonces darme la vuelta y marcharme. Hoy he sentido nuevamente que me equivoqué de carrera, que debí estudiar lo que me hace feliz realizar todos los días siempre que puedo: ejercicio. No creo que haya nada mejor que trabajar en lo que a uno le gusta, y además ganar dinero de esa forma.

Sí, me equivoqué de carrera... ¿o será que me equivoqué de vida?... ¡Maldita sea! Me equivoco de actitud... ¡Baah! Hoy quiero echarle la culpa a la vida. Punto.

Y después de todo...

... el AMOR sí existe.

Paraíso

Pudo haber sido el logro de una fantasía, pero sólo se quedó en ilusión. Pude haber dicho "sí", pero se quedó en un rotundo "no". A pesar de la insistencia no cedí a la tentación. Y es que sólo fue cuestión de suerte, ¿o es que mi ángel me cuidó?

Ubícate

Buena película. Ya la había visto antes, hace mucho. Está por terminar. Ojalá pudiera yo pararme así frente a un auditorio y gritarle al mundo lo que soy. Y al final alejarme por la carretera, dejando atrás todo lo demás.

The End.

Mira qué te traje...

Quisiera tener a alguien a quien abrazar ahora mismo y contarlo lo que me pasa... pero nadie que yo conozca puede comprenderme. Cada quien su vida y su mundo. Yo no pertenezco a este mundo. No sé qué hago aquí. Quiero cerrar los ojos e imaginar que alguien entra por esa puerta, me trae un regalo y me ve con esos ojos de: "mira qué te traje" "es para ti" "te quiero". Estoy cansado de mi vida. No puedo moverme un poco hacia allá, mucho menos salir de aquí. Estoy en un sitio del que no tengo escapatoria... hasta que ocurra el trágico evento que tantas veces he imaginado. Lo peor es que lo imagino cada vez con mayor frecuencia, y no sé si es porque ya deseo que ocurra o porque tengo miedo a que ocurra. A veces pienso lo primero, otras lo segundo. Tal vez sea las dos cosas. He pensado también que cuando ocurra me sentiré muy mal, porque perderé el 99% de mi vida, y no sé si podré soportarlo. Ese es mi destino, y no sabré el desenlace hasta que suceda.

Quiero que alguien entre por esa puerta, me traiga un regalo, me vea a los ojos y me diga: "mira que te traje" "es para ti" "te quiero mucho".